Cómo ayuda el movimiento del caballo

El movimiento tridimensional que tiene el caballo al caminar y que recibe el paciente, crea un patrón que es similar a la forma normal de caminar. Este movimiento del caballo, que no puede ser reproducido de forma idéntica en un entorno clínico habitual, provoca en el paciente respuestas y reacciones que hacen que mejore el equilibrio, la fuerza, la coordinación y el control postural.

El movimiento del caballo crea una experiencia multisensorial, que es controlada por un especialista en guiar caballos, bajo la dirección del terapeuta. Además, pueden cambiarse tanto el movimiento rítmico del caballo como la posición del paciente sobre el caballo, para proporcionar información y una regulación específica sobre el equilibrio, el oído, la vista, y sobre los receptores sensoriales cutáneos y de las articulaciones.

Una vez consiguen esta regulación, los pacientes son capaces de interactuar con su entorno y mejorar la comunicación y la atención dividida. Mejorías en todas estas áreas dan lugar a una mayor independencia en actividades de la vida diaria, como andar, vestirse o jugar.

Link: https://youtu.be/85P_uobjqjg